escénica
oteiza
para bajo-barítono, conjunto de cámara y electrónica
acceso a la grabación (teaser)
(el teaser que se presenta es un extracto de la grabación del estreno de la obra, realizada en el Auditorio del Museo Universidad de Navarra en mayo de 2019. Dirección escénica: Pablo Ramos. Escenografía: Ópera de Cámara de Navarra. Diseño de iluminación: Koldo Tainta. Vestuario: Edurne Ibáñez. Intérpretes: Nicholas Isherwood, solista (bajo-barítono); ensemble E7.2; Anxe Faraldo, electrónica en vivo; Nacho de Paz, dirección musical)
Sobre Oteiza, ha escrito Ramón Andrés:
"La música de Juan José Eslava, al igual que la escultura de Oteiza, a menudo propone un regreso al inicio, un retorno al lugar del Ser, de ahí que sus partituras revelen con frecuencia un fondo inaugural y hasta de epifanía. Podemos decir de ellas que encierran una continua vocación: la de descubrir. Se trata de pensar el origen, de reflexionar acerca del Uno como fuente de toda cosa. El suyo es un camino hacia la esencia antes que una reconstrucción metafísica que se proyecta en el devenir; no hay proyección sino un deseo de crear un espacio preparado para un acontecimieno inaugural, una dimensión en la que el movimiento tiende a la quietud y a aquello que los griegos llamaron sigé, silencio.
Estos últimos días en los que he estado escuchando su música, me venía a la memoria, y de manera recurrente, aquella manera de reflexionar tan heideggeriana sobre la obra de arte, en el sentido de que ésta no puede ser definida como un punto: no es un centro que propone, proyecta o difunde significado, sino bien al contrario: procede a la inversa; la obra artística, y en este caso la música, se comporta como una confluencia de exteriores, como un punto de llegada, como el destino que se cumple desde el afuera al interior, al núcleo."
información general:
- duración: 1h
- encargantes: Colectivo E7.2, Ópera de Cámara de Navarra, Museo Universidad de Navarra
- descripción: ópera en un acto sobre la obra y pensamiento del escultor, ensayista y poeta vasco Jorge Oteiza
- concepción original, composición musical, idea escénica original, textos: Juan José Eslava
- incluye textos originales, conceptos e imágenes provenientes de la ora de Jorge Oteiza
- diseño de espacio sonoro: Anxe Faraldo
- dispositivo: bajo-barítono solista, flauta, trombón, acordeón, violín, viola, contrabajo, percusión, electrónica
nota de programa:
Con un formato monodramático, esta ópera recrea el proceso de pensamiento del artista Jorge Oteiza, uno de los creadores más importantes del siglo XX en Euskadi.
Constituye la aportación más significativa que se ha hecho hasta la fecha, en el ámbito de las artes escénicas, a la obra del escultor, poeta y ensayista vasco Jorge Oteiza, tanto por la singularidad del diálogo que se establece con ella: íntimo, intenso, desde dentro; como por la calidad de su interpretación musical, el método de trabajo coherente e innovador desarrollado y el extraordinario elenco artístico reunido.
`Oteiza´ cuestiona la noción de individualidad a través de un viaje en el que la identidad del ser encuentra sus vínculos con los valores primitivos (cielo, tierra, naturaleza) en el vacío.
El catalizador de este encuentro es el crómlech. En sus reflexiones, Oteiza asocia esta figura neolítica con el acto de tomar conciencia del vacío. La ópera explora nuevos vínculos entre las dimensiones del cuerpo, el actor, la iluminación, la escenografía y el sonido en una obra escrita que no establece fronteras entre estos elementos, sino que propone nuevas cristalizaciones en sus modos de interacción, que toman forma en los materiales que Oteiza utiliza en su trabajo como escultor: hierro, piedra y madera, y los encuentra en la tradición y la naturaleza vascas: la txalaparta, los cencerros tradicionales, las piedras prestadas de un río de montaña...
En palabras del musicólogo Ramón de Andrés, “la música de Juan José Eslava, de manera similar a la escultura de Oteiza, propone a menudo un retorno al principio, un retorno al lugar del Ser. De hecho, sus partituras revelan con frecuencia un ambiente de inauguración e incluso de epifanía. Se puede decir que contienen una vocación continua: la del descubrimiento. Se trata de pensar en los orígenes, de reflexionar sobre el Uno como fuente de todas las cosas. El suyo es un camino hacia la esencia más que una reconstrucción metafísica proyectada hacia el futuro. No hay proyección, sino más bien un deseo de crear un espacio preparado para un acontecimiento inaugural, una dimensión donde el movimiento tiende a la quietud y a eso que los griegos llamaban sigé, o silencio. Durante los últimos días, mientras escuchaba su música, me ha venido a la mente una y otra vez esa manera tan heideggeriana de pensar la obra de arte, es decir, que no se puede definir como un punto único: no es un centro que propone, proyecta o difunde sentido, sino todo lo contrario. Es al revés: la obra artística, en este caso la música, se comporta como una confluencia de elementos exteriores, un punto de llegada, como un destino que se cumple desde fuera hacia dentro, hasta el núcleo.
presentaciones pasadas:
- revista artística Sibila nº 74: contiene un artículo de Ramón Andrés, un texto de Juan José Eslava, y la grabación en formado sonoro (CD audio) completa del estreno de la obra, editada por Columna Música, con mezcla y postproducción de Anxe Faraldo.
- estreno: 2019 05 09. Auditorio del Museo Universidad de Navarra, Pamplona. Dirección escénica: Pablo Ramos. Escenografía: Ópera de Cámara de Navarra. Diseño de iluminación: Koldo Tainta. Vestuario: Edurne Ibáñez. Intérpretes: Nicholas Isherwood, solista (bajo-barítono); ensemble E7.2; Anxe Faraldo, electrónica en vivo; Nacho de Paz, dirección musical)